CHIRCALES

COLOMBIA INSURGENTE EN LA PANTALLA FESAALP 2018

El cine colombiano se apodera en la pantalla de la 13º edición del Festival de Cine Latinoamericano de La Plata – FESAALP, con diez producciones que incluyen tanto clásicos de la cinematografía del país invitado como las nuevas camadas de jóvenes realizadoras y realizadores. La programación de esta sección paralela ahonda en los procesos políticos, económicos y sociales del hermano país a través de una variada selección de obras: Los santísimos hermanos, ¿Qué es la democracia?, Chircales, Agarrando Pueblo, Canaguaro, Rodrigo D. No Futuro, La estrategia del caracol, Los Viajes del Viento, Magnolia y Nos están matando.

Gabriela Samper, una de las primeras en abrir paso a las mujeres como documentalistas en Colombia, estará presente en el festival a través de Los santísimos hermanos (1969), un cortometraje antropológico que aborda una misteriosa secta mesiánica formada por campesinos que huyeron de la violencia de los años cincuenta y se internaron en las montañas del sur del Tolima. Este grupo rechaza los valores de la sociedad de consumo, las instituciones establecidas y los partidos políticos. Cree en el apocalipsis y pregona el fin del mundo en sus peregrinajes por pueblos y veredas.

La programación contará además con una obra de Carlos Álvarez quien, junto a Samper, fue parte del  grupo de críticos cinematográficos de Colombia. Se proyectará el cortometraje ¿Qué es la democracia? (1971), un recorrido por la historia política del país desde la década del ‘30, haciendo hincapié en la abstención en las votaciones y en el hecho de que casi todos los presidentes fueron embajadores en Washington antes de ser propuestos al electorado. Se trata de uno de sus documentales más importantes, pensado para ser proyectado en universidades, sindicatos y barrios.

En la misma línea, estará presente una de las más grandes documentalistas latinoamericanas en retratar las luchas políticas, indígenas y campesinas, Marta Rodríguez. La muestra incluye Chircales (1964-1971), la primera obra que dirige junto a Jorge Silva, durante cinco años trabajaron en una comunidad de campesinos que, empujados por la violencia  y con pocas herramientas, debieron migrar a zonas suburbanas como en el barrio de Tunjuelito, al sur de Bogotá. La obra denuncia la explotación que perpetraban los dueños de las tierras que arrendaban a la población para la producción artesanal de ladrillos.

La sección paralela contará además con la proyección de uno de los primeros falsos documentales de la región, Agarrando pueblo (1978) dirigida por Luis Ospina y Carlos Mayolo. El cortometraje gira en torno a un grupo de cineastas contratados por un canal de televisión alemán para producir una película que trata el tema de la pobreza latinoamericana. Con tono sarcástico, es una crítica a la llamada “pornomiseria” y el oportunismo de realizadores que hacen “documentales socio-políticos” en la región con la intención de llevarlos a Europa y ganar premios.

Por otro lado, la programación contará con Canaguaro (1981) del realizador chileno, radicado en Colombia, Dunav Kuzmanich. El largometraje aborda el asesinato en 1948 del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, que desembocó en el denominado “Bogotazo” con el impulso de la insurgencia en Colombia. La película se centra en la vida de “Canaguaro”, quien es bueno peleando y comanda una guerrilla, su historia es igual a la de miles de colombianos sobrevivientes de ataques a sus familias. De su vida y la de sus amigos sabemos a través del recorrido en busca de armas que nunca llegan.

Adentrándonos en la cinematografía de los noventa, se hará presente en la pantalla del festival Víctor Gaviria, un referente ineludible de la filmografía colombiana, con Rodrigo D. No futuro (1990), donde se interna en la vida de los jóvenes pobres de las barriadas de Medellín tras un profundo trabajo de investigación y creación junto a la comunidad. La obra, que camina los límites entre lo documental y la ficción, se centra en la vida de Rodrigo, quien está en una ventana del último piso de un céntrico edificio en la ciudad que lo oprime, lo llama, lo margina. Allí el tiempo se detiene y ahí está todo lo que ha sido su vida y lo que la rodea.

Además, se proyectará La estrategia del caracol (1993) dirigida por Sergio Cabrera, una producción que obtuvo gran prestigio internacional y aún hoy posee absoluta vigencia. Los vecinos de uno de los barrios más pobres de Bogotá luchan para evitar el derribo de la casa donde viven, que es propiedad de un millonario sin escrúpulos. Aunque su lucha contra la especulación y la corrupción parece perdida de antemano, ponen en práctica una original estrategia ideada por don Jacinto, un viejo anarquista español. 

Por otro lado, de la mano de las nuevas generaciones de realizadoras y realizadores, nuevas propuestas y temáticas recibieron el reconocimiento de festivales internacionales. La programación incluye Los viajes del viento (2009), dirigida por Ciro Guerra, destacada como “una road movie a lomo de burro”. Ignacio Carrillo, un juglar que durante años recorrió pueblos y regiones llevando cantos con su acordeón, toma la decisión de hacer un último viaje, a través de toda la región norte de Colombia, para devolverle el instrumento a su anciano maestro, y así nunca más volver a tocar. De la mano de un joven compañero, Fermín, emprende un recorrido por la enorme diversidad de la cultura caribeña, viviendo todo tipo de aventuras y encuentros.

Dentro de las nuevas realizadoras latinoamericanas, se destaca la figura de Diana Montenegro García con el cortometraje Magnolia (2011). Aborda la vida de Rafael, un viejo solitario que lleva mucho tiempo sin salir de la oscuridad de su casa. Todos los días, él escribe nombres de mujer en hojas de papel que pone en su ventana, tratando de llamar la atención de una anciana recicladora que pasa siempre frente a su casa. Un día, el letrero “magnolia” hace que la mujer decida entrar a la casa y con ella, la luz que Rafael dejó de ver hace mucho tiempo.

En clave urgente, también se proyectará Nos están matando (2016), una coproducción anglo-colombiana, dirigida por Emily Wright y Tom Laffay, y producida por Daniel Bustos Echeverry que aborda el asesinato de los más de 200 líderes y lideresas sociales en el marco de las luchas por el control territorial, la minería ilegal y los cultivos ilícitos. Mientras el mundo enfoca su mirada en la desmovilización de las FARC, en Colombia se libra otra guerra en contra de los líderes sociales y defensores de los derechos humanos; las personas clave para construir la paz y dar forma a la nueva Colombia. El cortometraje se sitúa en el departamento del Cauca y sigue a dos defensores de derechos humanos amenazados: Feliciano Valencia, líder de la comunidad indígena Nasa que lucha por los derechos a la tierra; y Héctor Marino, un líder comunitario afrodescendiente que intenta establecer un grupo de autoprotección comunitaria: la Guardia Cimarrona.