Entrevista a Alejandro Landes

Monos

Entrevista a Alejandro Landes, realizador de Monos. Una historia de guerra sin tiempo y espacio determinados, pero con elementos reales que permiten una reflexión entre incómoda y descarnada de la violencia y muy especialmente de los temores hacia ella.

¿Quiénes o qué son los monos?

Monos viene del prefijo griego de solo, de solo uno, y es en realidad una banda de hombres y mujeres donde hay una gran hermandad y este combo es el verdadero protagonista de la historia. Yo creo que se trata de una película donde cada pieza, cada personaje dentro de este grupo, es importante y tiene sus características particulares, pero el protagonista es la cuadra completa. Su nombre de guerra, su alías y código es monos.

¿Cuáles fueron las fuentes de inspiración de ésta historia?

La historia nace de varias cosas: una, es un deseo de abordar el conflicto de la adolescencia en el que uno desea pertenecer a algo, con lo que está pasando en el país. Yo veía venir este momento en el cual nos estamos haciendo muchas preguntas, mismas que nos hacemos en la adolescencia; el quién soy y el qué quiero ser. También vino de libros que me tocaron en el colegio como “El señor de las moscas” (de William Golding) y “Corazón de las tinieblas” (de Joseph Conrad). Por supuesto, después de Porfirio, que está centrado en un protagónico único, un hombre de 50 años en sillas de ruedas que estaba experimentando el cuerpo como la cárcel, yo quería dialogar con algo distinto, con estos cuerpos en movimiento que tienen toda una vida por delante.

¿Qué fue lo más complejo de hacerla? ¿Componer una historia con tantos personajes o la realización?

Es una gran pregunta porque es un poco de todo. Por un lado hay algo formal de coquetear con un género, que es el de guerra y aventura, desde la idea de una guerra vivida desde la retaguardia, entonces creo que estás dialogando con un género de películas que existen en unas obras importantes como la rusa “Come And See” (película soviética de Elem Klimov) o “Apocalypse Now” (película de guerra épica de Francis Ford Coppola). También fue compleja porque el verdadero protagonista no es uno solo, entonces la película tiene en su lenguaje un punto de vista fluido para crear la idea de lo que todos queremos, es decir, un grupo, un parche. La realización sin duda fue otro elemento, porque tienes además animales, locaciones remotas, efectos visuales y especiales y una mezcla de actores de trayectoria con otras que no habían actuado en su vida.

A propósito de la referencia ciertamente clara a Apocalypse Now, yo también tuve un par de escenas que me recordaron a “Gomorra” de Mateo Garrone, por la fiereza de esos jóvenes y su espíritu de libertad y desinhibición.

Claro, creo que te refieres específicamente a esa escena en la que los personajes están en calzoncillos disparando y reventando cosas. Me encanta que lo menciones porque indudablemente el espíritu de esa escena y de esos chicos me parece que alimentan y son parte de lo que es Monos.

Porfirio y Monos son películas que abordan problemáticas sociales y conflictos del país. Señalemos lo que en sí las hacen distintas.

En el caso de Porfirio estás hablando casi desde una concepción católica del cuerpo como la cárcel del alma y finalmente exploras y humanizas un acto de extrema violencia y es poner dos granadas en un pañal y secuestrar un avión para hablar con un presidente. Es como una especie – real-, de “El coronel no tiene quién le escriba”, pero con un final que cambia, de un hombre esperando su pensión. En Monos, la violencia se aborda de una manera escalofriante, pero de una manera que aterra incluso al ejecutor de esa violencia, y eso te separa de la violencia que parece gore o divertida. Eso es lo que hemos visto mucho en el tratamiento de la violencia en el país, que hay veces cuando se narra en series u otras propuestas, se hace de una manera casi gloriosa.

¿Y cuáles consideras que son los elementos en común entre ambas películas?

El punto de encuentro en ambas es que hay una tensión fuerte entre lo que es real y lo que es ficcionado, lo que genera tal vez un hiperrealismo y una búsqueda de innovación y de frescura, pero no como un ejercicio frío, sino porque creo que hay mucha emoción en la forma.

¿Cuál fue la búsqueda de la película que apuesta a mirar el interior de una guerra pero sin particularizar?

Creo que buscamos una escala en la película y como dices, a pesar de no tener una fecha ni lugar específico, tiene una gran intimidad. Yo siento que se siente épica en su tamaño.

¿Cómo lograste esa forma distinta y estimulante de retratar la guerra, donde por un lado está esa juventud alocada y por el otro los conflictos la violencia armada en sí misma?

Por una lado, en una parte se mezcla el conflicto interno de la adolescencia, no en un sentido de la lástima, porque de hecho estos personajes en la película los ves cumpliendo un sueño, un sueño de libertad. Los ves cumpliendo el deseo de irse con su grupo a un lugar donde nadie les diga qué hacer, que es en sí un sueño muy de la juventud, pero a la vez también es una película que refleja lo que es un momento complicado de la vida, porque por un lado quieres estar muy acompañado o pertenecer a, pero por el otro, también deseas estar solo. Es ese conflicto interno el que hace espejo con la guerra, donde desconocemos todos sus frentes. En guerras como la nuestra o en Siria, por ejemplo, los frentes se fragmentan y entonces lo que queda es una gran bruma, se torna difuso distinguir entre unos y otros. La película también es un poco fantasmagórica, tiene por ahí unos fantasmas de la historia.

¿Y eso traducido al lenguaje cinematográfico?

Creo que busqué la idea de soñar despierto. Creo que el buen cine, o mejor, el cine que a mí me llama la atención es un cine que apela a una historia y por eso en la película sigues el trayecto de este grupo. También apela a tu subconsciente. Creo que los elementos fantásticos que tiene son muy oníricos y en esa mezcla donde sigues una lógica se torna un poco delirante como la guerra misma.

Entrevista publicada en https://www.cinevistablog.com/entrevista-a-alejandro-landes-director-de-monos-ganadora-en-sundance-del-premio-del-jurado/ / Por Sandra M Ríos U