14º FESAALP: Eva y el cine

A cien años del nacimiento de Eva Duarte de Perón, el Festival de cine Latinoamericano de La Plata tendrá una sección dedicada a su carrera como actriz y su aporte al cine argentino. Se proyectarán La Cabalgata del circo y La pródiga, las películas más importantes de la carrera actoral de Evita, en un homenaje a su figura y breve pero significativo aporte al cine argentino.

La trayectoria de Eva en el mundo de la actuación se desarrolló en el teatro, en la radio y, finalmente, en el cine.  Comenzó con pequeños papeles en obras de teatro como La señora de Pérez, hasta que alcanzó cierta estabilidad en el rubro con el radioteatro Oro blanco. Desde entonces su carrera fue alternando entre radioteatros y participaciones en películas. Los años en que Eva incursionó en el cine fueron también los años donde la producción cinematográfica argentina comenzó un vertiginoso desarrollo industrial con una gran proliferación de películas. En ese marco, participó en películas como ¡Segundos afuera! (1937), con la dirección de Israel Chaz de Cruz y Alberto Etchebere, El más infeliz del pueblo (1941), una película de Luis Bayón Herrera, protagonizada por el reconocidísimo Luis Sandrini, y Una novia en apuros (1942), dirigida por John Reinhardt. 

Su reconocimiento en el medio llegó en la década del ‘40 de la mano de Mario Soffici.  La primera película en la que trabajaron juntos fue La cabalgata del circo (1945), donde se cuenta el surgimiento del teatro criollo, un tema de suma trascendencia para el teatro y el cine argentino. La historia se desarrolla a lo largo de varios años y sigue la vida de los hermanos Roberto y Nita Arletty, interpretados por los míticos Hugo del Carril y Libertad Lamarque. Eva quedó tan conforme con el trabajo del director que lo involucró en su siguiente película, La pródiga (1945). En este film tuvo su primer papel protagónico donde interpretaba a una viuda acaudalada que, tras la muerte de su marido, decide dedicar su vida a la ayuda de los más humildes. Teniendo en cuenta su posterior actividad política, esta película cobra un interés especial para la posteridad e incluso se le ha atribuido cierto carácter premonitorio. Pero La pródiga fue también su última película. Luego de su filmación, y habiendo sucedido los acontecimiento del 17 de octubre, Eva dejó la actuación para dedicarse por entero a la vida política y ser la Evita recordada por la historia.